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Economía escindida: El trabajo que no se ve

Economía escindida: El trabajo que no se ve

Las mujeres dedican un tercio de su vida a tareas reproductivas y de cuidado, y reducen en un 50% el presupuesto del hogar gracias a que no cobran nada por realizar estas labores. A pesar de esto, el trabajo doméstico que realizan, no se contabiliza en las cuentas nacionales ni en el PIB.

En Nicaragua, cientos de mujeres invierten alrededor de seis horas y treinta minutos diarios en realizar todas las tareas del hogar, aun así, no asumen el peso de su trabajo como cuidadoras y amas de casa. Un trabajo que produce bienes de consumo no cuantificables, pero que también es riqueza.

Estas mujeres son parte de lo que las teorías de género conocen como la economía escindida. Una economía que se caracteriza por tener una sociedad jerarquizada, por el pensamiento Homus Economicus.

“Un hombre blanco, mestizo o burgués que es el encargado de llevar el sustento al hogar sin aceptar, que las mujeres, gracias al trabajo de cuidados que ellas ejercen, son capaces de rendir en su respectiva área de labores”, así lo describe Rebeca Centeno, especialista en género y desarrollo.

Actualmente, se están realizando muchos esfuerzos por abordar esta teoría económica desde un punto de vista feminista. Para ello se ha creado la metodología de las horas y la medición de los salarios de reserva. Así lo explica la especialista en género y economía Laura Rodríguez.

Para Centeno, “la economía nicaragüense tiene una deuda pendiente con las mujeres, ya que ha ignorado durante años que la producción de los activos sociales que permiten el funcionamiento económico, descansa en el trabajo doméstico no remunerado de las mismas”.

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Panorama de las brechas de género en América Latina y el Caribe.

En este sentido, es importante entender a los trabajos de cuidados y los “quehaceres del hogar” como un pilar esencial para lograr la sostenibilidad social y económica del país, y construir sociedades más sanas e igualitarias, sociedades en las que la contribución de las mujeres a la economía familiar, adquiera su justo valor.

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